El periódico Entre Mayores publica una columna de nuestra presidenta (edición diciembre – enero 2025)
Maria Luisa Fornies, presidenta de Acervo Intergeneracional
Alicia tiene 89 años, es viuda y vive sola en su casa de Galapagar. Una vez a la semana Miguel de 55 años, llama a su puerta y juntos comparten un café y un rato de lectura que el voluntario de Acervo Intergeneracional trae en su mochila verde. Con el paso del tiempo y unas cuantas visitas después la confianza entre los dos ha crecido hasta tal punto que Miguel propone a alicia escribir juntos sus memorias que le había contado hasta ahora en fragmentos durante sus conversaciones. Prueba de estos lazos es libro “Contrapuntos de una vida” de Miguel Angel Carretero Auñón.
Es en la elaboración del libro es donde ambos experimentan la ayuda mutua y el aprendizaje continuo entre generaciones diferentes, con generosidad, curiosidad y ganas de aprender uno de otro.
Desde la ONG Acervo llevamos ya doce años tejiendo lazos entre generaciones diferentes con nuestro programa de voluntariado lector intergeneracional “LeerteQuiero de Una Biblioteca para Todas las Edades” que tiene como catapulta las bibliotecas públicas de los barrios o ciudades.
Con este nuevo modelo de voluntariado cultural e intergeneracional que amplia al voluntariado tradicional basado en necesidades materiales ponemos el enfoque en el bienestar de las personas y el sentimiento de utilidad personal. Nos proponemos intentar paliar el vacío emocional y relacional por el que transitan muchas personas de todas las edades, pero especialmente personas mayores, dependientes o con movilidad reducida.
Nuestros voluntarios son en el pueblo, “ángeles verdes de Acervo”, por la mochila verde donde llevan los libros que leen a sus voluntarios. Acudimos al domicilio -incluidas residencias- de las personas mayores que se ven privados de su afición favorita.
La relación que formamos en el acompañamiento lector es una persona joven voluntaria que comparte lectura con una persona mayor beneficiaria. Es lo que nosotros llamamos “una pareja lectora” con una relación estable y continuada basada en el respeto mutuo.