Posted miércoles abril 21, 2021 by Ana Alonso

Una mujer lee en el patio de su vivienda

Los ángeles verdes de la ONG Acervo Intergeneracional se han adaptado, en el 2020 al reto de la pandemia, para mejorar la vida de las personas mayores, dependientes y aisladas.

Esta iniciativa de Acervo Intergeneracional se ha puesto en marcha para afrontar los retos que nos plantea seguir con la labor de voluntariado en un momento en el que los encuentros físicos, primero no eran posibles y luego habían de limitarse al máximo.

Este proyecto crea parejas lectoras de distintas generaciones. Para Acervo el libro y una lectura activa son el mejor medio de comunicación que puede haber entre personas de generaciones diferentes.

La lectura activa nos permite soñar y adquirir cultura, además como voluntarios que somos nos ayuda a crear vínculos que nos acercan al otro, nos hacen sentir vivos y nos forma como personas.

Para que sepáis en qué consiste os contamos los primeros pasos de dos parejas excepcionales:

Berta y Amparo. Berta tiene 93 años y vive en la residencia Mi Casita (Galapagar), en la sierra noroeste de Madrid. Berta es catedrática emérita de Historia moderna de la Universidad de Bakú (Azerbaiyán). Berta se explica así: “Os estoy muy agradecida por haberme elegido a mí, aunque sea online, para ser una de vuestras colaboradoras. El trabajo de Acervo Intergeneracional es muy importante y necesario para mucha gente, intelectual o no, que necesita ayuda para establecer vínculos, de la manera que sea. Lo esencial es desarrollar nuestra mente”

Amparo, de 47 años, recuerda cómo su abuela le enseñó que la lectura enriquece nuestras vidas. Las dos mujeres, que pertenecen a generaciones diferentes y han vivido en países distintos, están salvando las dificultades que sufrimos por las restricciones del coronavirus gracias a la tecnología. En este equipo hay que destacar a la directora de la Residencia Mi Casita (Galapagar) y su equipo.

La comunicación digital es una comunicación diferente, pero comunicación y nos permite estar más cerca de las personas con quienes queremos compartir nuestro tiempo.

Otra vez la tecnología digital nos permite superar barreras físicas y el pasado viernes hicimos una actividad intergeneracional “la vida de una adolescente de 93 años” entre alumnos del Instituto Cañada Real y Berta en la residencia Mi casita ambos en Galapagar (Madrid). Simplemente, ha sido GENIAL.

Gema y Milagros. Gema, de 55 años, es licenciada en Ciencias Químicas y una increíble lectora. Llegó a nosotros a través de la página web del Ayuntamiento de Galapagar y juntas han decidido leer cada vez que quedan un relato escrito por ellas y otro de un escritor de su gusto.

Milagros, de 53 años, es licenciada en Ciencias Políticas y Sociología y radióloga de profesión. Después del primer encuentro, Gema decía: “Ha sido como abrir un poco el corazón a la espera de que ella haga lo mismo”. Es el anuncio de una buena amistad. Con la edad, a veces, se anquilosan esas capacidades de usarlas poco y más aún con la situación actual.

Esta iniciativa cuenta en su programa con el respaldo de la guía que hemos elaborado para el mismo Guía LeerteQuiero y también con el apoyo de la biblioteca, que nos permiten nutrir de libros y lecturas a nuestros Voluntarios-Receptores.